Arándano Rocío: el nombre propio de una de tus confituras favoritas

Arándano Rocío: el nombre propio de una de tus confituras favoritas

El arándano es uno de nuestros sabores predilectos. Tanto es así que está presente por partida doble en el catálogo de Bebé. Por un lado, en forma de confitura con el gusto más natural. También, como untable elaborado con un 65% de fruta sin azúcares añadidos y sin edulcorantes. Dos maneras para disfrutar una de esas joyas que nos regala la naturaleza. Una de esas frutas que está, sabiamente, pone a nuestra disposición con mucha variedad, y entre las que también es un arte elegir las mejores.

Junto al albaricoque, la cereza, la ciruela, la frambuesa, la fresa, el higo, el kiwi, el melocotón o la naranja amarga, el arándano forma parte de la “alineación” de lujo de frutas presentes en Bebé. Si en la variedad está el gusto, en Bebé esto es cierto doblemente, tanto por la diversidad de sabores como por la propia calidad de cada una de las frutas elegidas. ¿Y sabes cuál es uno de los secretos para conseguir esto último? Una selección cuidadosa, hecha con mimo, que busque y encuentre cada tipo de fruta óptima para nuestras confituras, untables y línea de cocina de autor.

Frutas con personalidad que a nosotros nos gusta llamar por su propio nombre. Veamos esta vez el caso de los arándanos. Se trata del fruto que procede de un arbusto, el Vaccinium, de la familia Ericaceae. En realidad, el arándano es lo que se considera en botánica una baya, el fruto de una flor que tiene un solo ovario. El arándano, que puede ser de color azul o rojo, tiene una larga historia, ya que el ser humano lleva siglos consumiéndolo y forma parte ya de varias tradiciones culinarias, tanto fresco como en forma de ingrediente para salsas, aderezos y, por supuesto, irresistibles confituras como la de Bebé.

 

El arándano Rocío, un acompañante ideal de la mañana a la noche

Perfectamente adaptado a climas suaves, el arándano Rocío es el gran protagonista de nuestra confitura y untable de ese sabor. Su tamaño generoso también influye en su capacidad para regalarnos una gran cantidad de aroma y gusto. La firmeza es otra de las características de esta baya, así como su carácter jugoso, lo que le da un punto de frescura que le sienta impresionantemente bien. Y en lo que respecta al paladar, la parte que sabemos que más te importa, estos arándanos guardan un equilibrio perfecto entre dulzura y acidez.

Introducir los arándanos en los hábitos de una alimentación variada y saludable es una idea genial. Además de vitaminas como la A, B o C y minerales como el potasio, el fósforo o el magnesio, los arándanos son una gran fuente de antioxidantes. Estos luchan contra los radicales libres que pueden ocasionar el envejecimiento de nuestras células y, con ello, nos ayudan a prevenir enfermedades degenerativas. Además, los arándanos tienen propiedades antiinflamatorias y su contenido en fibra ayuda a nuestro sistema digestivo.

Por si todo eso fuera poco, la confitura de arándano es capaz de acompañarnos en cualquier momento del día. Es una gran aliada a la hora de comenzar la jornada, en el desayuno, untada en unas buenas rebanadas de pan tostado. A la hora de los almuerzos, puede impulsar tus ensaladas y tus platos de carne hasta otra dimensión utilizándola como aderezo o salsa. Y al terminar el día, es una buena opción para combinarla en la cena con pan integral, quesos frescos o yogures y lograr una última comida que te permita descansar y reponer fuerzas para darlo todo a la mañana siguiente.