¿Estás buscando la auténtica receta tradicional de una buena compota de manzana? Estás de suerte, porque acabas de llegar al lugar indicado. En Bebé tenemos esa compota de manzana que será incluso capaz de hacerte viajar en el tiempo. ¿Cómo? Es muy sencillo. Sus secretos son varios, aunque estamos dispuestos a revelarlos para ti a continuación. Así que ponte cómodo y prepárate para adentrarte en el delicioso mundo de este suculento bocado. Uno que, si no existiera, habría que inventarlo.
Afortunadamente, ya está “inventado” hace muchos años. Tantos que su origen prácticamente se pierde en los siglos, como ocurre con tantas de las cosas bellas y naturales que nos rodean en el día a día. En realidad, el comienzo de las compotas hay que buscarlo hacia la Edad Media, en un momento en el que se pensó un buen método para conservar las frutas. Es así como se empezó, especialmente en Francia, a cocinar trozos de distintas frutas añadiéndole azúcar.
Una de las grandes ventajas de la compota es algo que la diferencia de las mermeladas y confituras. En comparación con ellas, tiene una más baja proporción de azúcar, lo que unido a su textura suave le da esa naturalidad que la caracteriza. Es por eso, también, que se ha convertido en un alimento apto tanto para los más pequeños como para cualquier hora del día. Por la mañana en el desayuno, combinado con algún plato principal, como merienda o como postre tras el almuerzo o la cena, siempre apetece un poco de compota de manzana Bebé.
Descubre el gran secreto de nuestra compota de manzana
De entre todas las posibilidades de la compota, hace ya siglos que la de manzana se erigió como una indiscutible ganadora. Esto es así por varios motivos. Por una parte, tenemos la gran disponibilidad histórica de manzanas, una de las frutas más populares, sencilla de cultivar y también de almacenar incluso cuando había menos facilidades que ahora. Por otra parte, y más importante, otro de sus secretos radica en su sabor. Una combinación natural de dulzura y ligera acidez que, una vez elaborada como compota, adquiere un gusto ligero y que cautiva a todo el mundo.
En Bebé no podíamos sino ponernos manos a la obra para ofrecerte la mejor compota de manzana, la que te mereces. Con una materia prima cuidadosamente seleccionada, al igual que el resto de nuestras frutas con nombre propio. Manzanas que, una vez lavadas, peladas y cortadas, se cuecen con agua y azúcar a fuego lento, porque así es como nos gusta hacer las cosas, recogiendo la tradición y añadiendo nuestro cuidado y cariño, eso a lo que en Bebé le llamamos mimo.
Eso es lo que convierte a nuestra compota de manzana en única. Lo compruebas cada vez que destapas el envase y sientes su aroma, y esa sensación se multiplica cuando paladeas su sabor. La compota de manzana Bebé, que une la cocina más clásica con nuestra línea de autor, será ideal para cualquier época del año, pero este verano resultará un acompañante de lo más fiel en algunos de tus mejores momentos. ¿Su secreto? Ya lo conoces: el mimo de las cosas bien hechas.


