Nuestra fresa no se te puede escapar ni este mes ni esta primavera. Y es que esta es sin duda la mejor época de todo el año para disfrutar de la que es una de nuestras frutas favoritas. Una estación y un sabor que van de la mano porque ambas son muy especiales. Como especiales son las frutas en Bebé. Es por eso que tienen nombre propio. Y no es una manera de hablar. Literalmente, tienen nombre propio: el melocotón Catherine, los arándanos Rocío, el albaricoque Bulida, la frambuesa Adelita, el higo Cuello de Dama o las fresas de abril.
Abril es el mes de la fresa porque es ahora cuando este tesoro está en su momento óptimo. A la fresa de abril le sientan de maravilla las temperaturas suaves y el sol que empiezan a hacerse notar en esta época del año. Es ahora cuando las fresas están un buen punto de madurez en el que todavía no han acusado la llegada del calor de los meses más próximos al verano. Las fresas de abril forman, por derecho propio, parte de tu vida y de la nuestra.
La fresa que utilizamos en Bebé, la de abril, es la que mejor personaliza aquello que queremos conseguir en una confitura. El sabor natural de toda la vida, el de siempre pero que se disfruta como nunca. Y el secreto para ello está en la atención, el esmero, el tiempo, el cuidado, el cariño, podemos ponerle varias palabras, pero hay una que resume todo a la perfección: el mimo. Puede que el mimo no sea un sabor en sí mismo, pero en Bebé sabemos que es lo que hace que todo sepa mejor.
La primavera sabe a fresa con Bebé
Por si fuera poco, además de lo ricas que están, las fresas también tienen algunos buenos aportes para nuestro bienestar. Son ricas, por ejemplo, en vitamina C, que ayuda a nuestro sistema inmunitario. Constituyen una buena fuente de fibra, por lo que benefician a nuestro proceso digestivo. Además, su efecto diurético es bueno a la hora de eliminar toxinas. Son bajas en calorías, por lo que son bastante apropiadas para un bocado ligero y, además, sus antioxidantes colaboran a la hora de prevenir el envejecimiento de las células.
Con esa materia prima, con las fresas de abril, elaboramos nuestras confituras siguiendo la receta tradicional que tanto te gusta. Posiblemente, las confituras Bebé ya estaban en tu casa desde antes de que tengas uso de razón o recuerdos. Es así porque llevamos formando parte de muchos hogares desde hace numerosas generaciones. Y es que para nosotros es un motivo de orgullo acompañarte cada mañana con sabores como el de nuestras fresas.
Comenzar el día con nuestra confitura Bebé de toda la vida, o con nuestro untable 0% sin azúcares añadidos ni edulcorantes, es un placer. Su sabor es capaz de transportarte en el tiempo y llevarte hasta algunos de los momentos más felices que hayas tenido. Pero, sobre todo, es el mordisco que necesitas para cargar las pilas y comerte este tiempo tan maravilloso que tenemos por delante. Y es que esta primavera sabe a fresa con Bebé.


