Has oído hablar maravillas de ella. Pero ahora estás a punto de conocerla mucho mejor. Te advertimos, eso sí, que te vas a quedar prendado. Bienvenido al mundo de la ciruela Claudia. Como estarás comenzando a adivinar no es una fruta más. Esta tiene nombre propio, como todas aquellas que conforman el catálogo de productos Bebé. Porque somos fieles a las cosas bien hechas, esas que comienzan de la forma más natural. Las que tienen el cuidado, el mimo, como su razón de ser.
Esa palabra, el mimo, nos define. Y eso no solo tiene que ver con el proceso en el que elaboramos nuestras confituras. Desde el mismo momento en que seleccionamos nuestra materia prima, estamos apostando por la calidad. Por eso nuestras frutas no son una fruta cualquiera, sino unas a las que puedes conocer por su nombre. Arándanos Rocío, fresas de abril, albaricoques Bulida, melocotones Catherine, naranjas amargas, frambuesas Adelita o higos Cuello de Dama son algunas de ellas. Pero ahí falta una muy importante, la ciruela Claudia.
La ciruela Claudia es una de las reinas de la corona. Con ella elaboramos una de nuestras confituras favoritas, que es también una de las preferidas en muchas casas como la tuya. Y es que el sabor de la ciruela Bebé te ha acompañado, estamos seguros de ello, durante gran parte de tu vida. Quizá incluso desde antes de que nacieras, nuestras confituras ya eran uno más en la mesa de tu casa. Y es que nos encanta ser parte de los mejores momentos, de la mañana a la noche, de gente como tú.
Claudia, una ciruela muy especial
Te estarás preguntando qué hace que la ciruela Claudia sea tan especial. Y te lo vamos a contar. La ciruela ya de por sí es una de las frutas más sabrosas que existen. Ya sabes, el fruto del ciruelo, y que, como curiosidad, pertenece al género “Prunus”, el mismo que melocotones y cerezas. Y hay que decirlo: si siempre suele estar rica, la variante Claudia es espectacular. A simple vista, llama la atención su color, que suele oscilar entre el verde y el amarillo, pero eso es solo el principio.
Además de su característica forma ovalada y un tamaño medio-grande, lo mejor está en su interior. En su pulpa, que puede ser tanto amarilla como de un tono más similar al rojo, una carne extremadamente jugosa y con un sabor con un toque dulce que la convierte en la ideal para elaborar la confitura Bebé. Una textura, aroma y gusto de lo más suaves y refrescantes, que resultan perfectos para coger fuerzas en la mañana con un nutritivo desayuno.
Aunque en realidad, y como sabes, la confitura de ciruela Claudia de Bebé es tentadora a cualquier hora del día. Para acompañar tus ensaladas o hacer una salsa rica para carne o pescado, para un tentempié en la merienda o para un bocado ligero en la noche. Cualquier momento es bueno para Bebé. Ah, y hablando de comer rico y sentir bien, no olvides nuestro untable de ciruela y kiwi 0% sin azúcares añadidos. ¡Te sorprenderá!


